Como usuarios del protocolo nos suelen quedar pequeños saldos de diferentes tokens, los cuales quedan colgados en las wallets sin poderse utilizar ni transferir, ya que no se justifica por su valor y por el costo de la transferencia. Teniendo la posibilidad de convertir estos en Cake, se podría ejercer de manera minuciosa y constante fuerza de compra, generando en su conjunto influencia sobre el precio, de la misma manera que muchos de estos tokens que quedan sin uso en cada una de las wallets podrían pasar a formar parte de la liquidez del Protocolo.